
Mientras Rodolfo Zelaya se adapta y aprende a convivir con el frío de Rusia, Alianza debe aprender a vivir sin Fito Zelaya. Y por lo visto será una experiencia traumática. Los albos siguen siendo el mismo equipo que privilegia el toque sobre el pelotazo y que crea incontables ocasiones de gol. El detalle es que hoy ya no tienen al que meta la estocada final.
Por eso fue que los albos cayeron ayer ante el FC Dallas, porque luego de crear varias oportunidades de gol no aprovecharon ninguna y los estadounidenses solo necesitaron de una aproximación para quedarse con la victoria.
Ahora, los blancos —que ayer no pudieron anotar ni un gol— necesitan convertir dos en su visita a Dallas de la próxima semana si no quieren que su primera participación en la Liga de Campeones de la CONCACAF sea efímera. Anecdótica.
En realidad ese cero que quedó registrado en la pizarra del estadio Cuscatlán para Alianza es más grande de lo que parece. Representa no solo que los albos no pudieron anotarle un gol a Kevin Hartman durante 90 minutos. Representa también el agujero negro que hay en su parte ofensiva, huérfana de un jugador diferente como lo era Fito, que si veía un espacio tiraba a portería, y si no lo veía, también.
Llenar ese agujero no será tarea fácil. Para ello, en primera instancia, los albos han fichado al brasileño Leonardo Da Silva, cuyo primer examen fue el partido de ayer, con apenas un par de entrenos. Si no hubiera fallado un mano a mano ante Hartman quizá su nota hubiera sido mejor. Pese a ello, el suramericano mostró que puede llegar a compaginar bien con sus demás compañeros con un poco más de tiempo. Si una semana será suficiente para ello y que anote en Dallas es otra historia.
Dallas no necesitó tener el control de pelota ni meterle presión al manejo de la pelota de Alianza. En los primeros 20 minutos del juego la pelota fue solo blanca. Y un cabezazo de Jonathan Barrios, además de un par de remates de René Alvarado y el mismo Da Silva, hacía prever que los albos podían sobrevivir a su primera prueba oficial sin Fito.
Pero el tiempo pasó y el dominio se diluyó. Luego de las primeras ocasiones, apenas en siete minutos, los salvadoreños debieron esperar hasta el '31 para volver a erizarse de la emoción, cuando Sosa metió un pase al espacio a Rudis Corrales y el tiro del “9” chocó con el cuerpo de Hartman.
Ese yerro y otro poco de suerte no dejaron que Alianza se fuera al descanso con la ventaja en el marcador, puesto que Elman Rivas también estuvo a punto de marcar en un mal despeje del meta de Dallas, pero el remate del albo pasó a un lado de la meta.
Pese al empate 0-0 con que concluyó la primera mitad, por lo visto era más factible pensar en un triunfo albo que en uno de la visita. Dallas apenas había arriesgado al ataque.
Sin embargo, la segunda mitad llevó consigo no solo la finalización de la lluvia que alteró el final del primer tiempo, sino también la mejor disposición en la cancha del Dallas, que comenzó a sacudirse el dominio local hasta que, sobre el '70, aprovechó una desatención de la defensa aliancista para dejar solo a Jackson Goncalves ante Yimmy Cuéllar. Lo que Rudis no pudo hacer antes, Goncalves lo hizo sin complicación: tiró por bajo y la vida se puso cuesta arriba para Alianza.
Por mucho que lo intentó, lo más cerca que estuvo de empatar fue una escapada de Da Silva, quien también falló solo ante Hartman. Ni siquiera con seis minutos de descuento —pese a que el árbitro solo había dicho cuatro— le dieron el gol. Ahora tiene que anotar dos en Dallas. ¿Será que el Alania no le presta a Fito por un partido?
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